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lunes, 29 de agosto de 2011

La princesa está triste

Érase una vez una pequeña princesa llamada Yuki que estaba muy muy triste.
Su padre, EL Gran Emperador del Sur no sabía que hacer para animarla. Preparó una gran fiesta en su honor, con ricos manajares traídos de todos los rincones del mundo, contrató malabaristas y saltimbanquis, tragafuegos y hasta un mago.
La fiesta duró siete dias y seis noches. Pero la princesa seguía triste.
Como nada animaba a la pequeña Yuki, el Gran Emperador mandó llamar a su consejo de sabios y les dijo:
- Tenéis que conseguir que mi pequeña vuelva a reir y si no os despediré.
El consejo de sabios se reunió y dió la solución al emperador:
- Debes pedir a todas las niñas de la edad de
Yuki que traigan los juguetes más maravillosos que tengan. Así ella volverá a ser feliz, ya que es la única niña en el palacio.
- Pero si ya tiene muchos juguetes; dijo el emperador.
- Pero estos juguetes vendrán acompañados de niñas de todo el reino que vendran a jugar con la princesa.
- Está bien, por probar no pasa nada.

Tuvieron que pasar semanas hasta que llegaron empezaron a llegar niñas con sus juguetes.
La primera en llegar fue Nana

- Princesa Yuki, este es mi regalo. Un abanico mágico, si te das aire con elte harás invisible. Para mi es muy valioso ya que me lo regaló mi abuelo., espero que te haga feliz

- Oh!gracias, pero no pudo aceptarlo. Este abanico no me hará feliz.

Pocos dias después llegaron dos niñas más con sus regalos.

- Querida princesita, estos parasoles te permitirán volar adonde tu desees
A lo que la niña contestó:- No puedo aceptarlo, volar no me haría feliz.
Los dias pasaban y nuevas niñas llegaban al palacio con sus juguetes más queridos








Yoki recibió muchos regalos:
Unas sandalias de 7 leguas:



Una libélula cantarina:



Un juego de té hecho con piedras preciosas:


Pero nada la hacía feliz. Las niñas, tal como llegaban se marchaban

Llegó el invierno y cada vez pasaban por palacio menos niñas.
Una tarde de enero, después de una gran nevada llegaron 2 niñas muy cargadas


Su regaló maravillo a la pequeña princesa

No era precisamente hermoso, ni tenía valor. Más bien era un viejo mueble casi roto pero...
Si la princesa escribía un deseo y lo guardaba en uno de los cajones, su deseo se cumpliría.
La niña salió corriendo en busca de su pluma y el pergamino y escribió:
- Quiero que mi padre pase más tiempo jugando conmigo.
Lo guardó y esperó feliz a que su deseo se cumpliese. Y así fue.
Ni un consejo de sabios, ni los mejores juguetes y fiestas podían alegrar a la pequeña. Algo tan simple como ser escuchada y querida fue suficiente para devolver la felicidad a la princesa.
Colorín colorado, este cuento ha acabado

jueves, 14 de julio de 2011

Érase una vez...Oops!

Érase una vez dos niñas muy traviesas llamadas Reiko y Naoko.

Un dia de verano jugaban al escondite en su casa, correteando de acá para allá. Mamá Emi ya les había advertido:

- Como rompáis algo os catigaré y no iréis a la boda de la prima Natsu!
A lo que las niñas constestaron cruzando los dedos por la espalda:
- Siiii! mamá
En cuanto Emi se hubo marchado a vestirse, las niñas volvieron a la andadas, cuando de repente: CATAPLUM!!!!!!
- Oooops! Se ha roto el jarrón favorito de mamá. La que nos va a caer...
- No te preocupes Naoko, corre y trae el pegamento. Antes de que mamá salga de su habitación el jarrón estará arreglado y nunca se enterará.

Pero algo falló en el plan de las pequeñas, y justo cuando empezaban a pegar el jarrón, apareció su madre por la puerta:

- Ahá! Sois una niñas muy traviesas! iremos a la boda, pero no probaréis la tarta!
Las niñas pidieron perdón a mamá y se fueron tan contentas a la boda donde se encontraron con sus otras primas Kokeshis y hicieron muchas más travesuras que os contaré otro dia.
Ah!por cierto la tarta estaba riquísima,Mmmm...

miércoles, 13 de julio de 2011

Érase una vez...El Kimono de boda

En una pequeña aldea, cerca de Sendai, hoy es un dia especial.
El sol brilla, lanzando dorados destellos que iluminan más que nunca las verdes ramas de los Ginkgos

Los pájaros revolotean alegres y nos brindan sus mejores cánticos, para anunciar el gran acontecimiento.

Las hermanas de la novia, las trillizas Mayumi, Hiromi y Chiromi, ya se han arreglado para la ocasión:

La abuela Matsumito las ha dejado pintarse los labios y todo... pero hoy deberan hacer un gran esfuerzo para portarse bien y no ensuciar su Kimono nuevo.

Mientras tanto, Natsu espera nerviosa en su habitación. Ya está preparada, lleva recibiendo a familiares llegados de todo el Pais desde primera hora de la mañana.

Por fin es la hora! Ya llega la abuela Matsumito con un paquete en la mano. A Natsu le da un vuelco el corazón, están a punto de saltársele les lágrimas, pero logra controlarlas ya que no quiere estropear su maquillaje.
Abuela y nieta se sientan en la cama y se miran con un gesto de complicidad, antes de abrir el paquete con mucho cuidado y cariño.
Es el Kimono de boda más hermoso que ha visto nunca Natsu

Continuará